Mostrando entradas con la etiqueta reflexiones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta reflexiones. Mostrar todas las entradas

Si yo soy tímido,...¿entonces ellos?

4
COM
Siempre fui un chico tímido. Mucho. Y lo sigo siendo. Cuando era peque mi hermano me hacía mucha sombra, porque él era un chico muy gracioso, con desparpajo y extrovertido. Tenía una facilidad asquerosamente entrañable para convertirse en el centro de atención de cualquier reunión, pero de una manera natural, sin forzar, con un gracejo innato sin parangón. Y eso me hacía sentirme un poco pequeño a su lado. Sí, es verdad, a él le toco la alopecia tempranera y yo era más agraciado físicamente, pero a él le toco la gracia y la chispa de mi padre mientras yo heredaba la testarudez de mi madre.

Y ahí estaba mi padre, otro gran referente para mi, por lo gran persona que es el tío. Siempre amable, siempre generoso, siempre divertido. Lo que yo no llegaba a comprender es porque se auto proclamaba como una de las personas más tímidas del mundo...¿cómo? Pero si hablaba con todo el mundo. Y cuando digo todo, ¡es todo! Y no se le notaba un ápice de vergüenza, lo hacía como si lo disfrutara. Pero luego le preguntabas y te decía que era muy muy tímido. Y yo pensaba para mis adentros: "si mi padre es tímido...¿entonces yo?"

Así que a mi me tocó lidiar con esa extraña fuerza del cosmos que le hace a uno comportarse de forma extraña ante la gente, callarse frases-por meritorias que fueran-, transpirar en exceso...lo que se dice ser un auténtico capullo. O al menos así me llegaba a sentir yo mismo cuando después, en la soledad de mi habitación, ponía la película en la moviola y analizaba todas esas situaciones, y me arrepentía de no ser un poco más lanzado.

Ese análisis era duro, no lo voy a negar, pero al menos me permitió luchar contra ello. Y es que así como en la guerra es básico conocer bien a tu enemigo, prevenir su ataque, detectar su presencia, yo al menos había conseguido eso, ser capaz de identificar claramente mi tara, ser capaz de no justificarla ni hacerla parecer menor de lo que era. Cuando ves una foto tuya tienes dos opciones: pensar que no puede ser, que en realidad no eres así, o decir que "bueno, es que no soy muy fotogénico"; o puedes asumirlo y mirarte a ti mismo y pensar "esto es lo que hay, te guste o no". Verdad verdadera.

Hacerme conocedor de la realidad a la que me enfrentaba me permitió al menos paliar un poco los daños colaterales que causaba una tara como esa. Y bueno, no sin dificultades, conseguí convertirme en una persona que, en determinados círculos, es capaz de desinhibirse bastante, a veces hasta demasiado. Estoy muy lejos de haberlo superado, aún hay infinidad de situaciones en las que preferiría que la tierra me tragase o en las que de nuevo me descubro a mi mismo convertido en un inepto social. Pero oye, pudo ser mucho peor. Ya te digo.

Toda esta reflexión me ha venido a la cabeza hoy porque hay en mi trabajo algunas personas que son aún más tímidas e inseguras de lo que yo llegué incluso a serlo de adolescente. Y me he dado cuenta de que con ellos no consigo actuar con normalidad, me cuesta mucho tirar de ellos, ponerles las conversaciones en bandeja y actuar con naturalidad. Y me da rabia porque en su día también me hubiera gustado que me echaran un cable a mi con esto. Son como autómatas temerosos que interactuan lo justito para "cumplir" con su función social y ya. Y me da pena. Me da pena haber sido así (y seguir siéndolo) y que haya otros sufriendo lo mismo, porque lo sufren, seguro.

Ojo. Tampoco es que defienda una falta de timidez total. De hecho no me gustan esas personas que todo lo hacen (sobre)actuando, y en las que todo resulta tan excesivo como el número de entregas de Harry Potter, tan cargante como un borracho de taberna, tan fingido como un orgasmo en una peli porno.

Bueno, pero de esos ya hablaré otro día.

Better things are coming my way

5
COM
Hace justo ahora dos años, estando yo de vacaciones navideñas con unos amigos por las nevadas montañas del Pirineo español, y plenamente dedicado a mi labor de bufón -pues ese era el rol que me había pedido esos días- me dio por boicotear el "sagrado" ritual de la ingesta de las uvas de esa noche del día 31. Nunca he sido demasiado supersticioso y me hacía mucha gracia ver las iracundas reacciones de la gente cuando veían peligrar la consumación de su ritual.
He aquí una evidencia gráfica irrefutable que prueba lo metido que estaba en mi papel. Lo que yo me pregunto para empezar es ¿a quién se le ocurre encomendar a este personaje la tarea de repartir y colocar las uvas pensando que lo iba a hacer correctamente?

(anotación: empezó siendo un disfraz de Austin Powers)

Aquellas vacaciones empezaron muy bien y terminaron bastante mal, curiosamente el punto de inflexión fue aquella "pequeña" tontería de las uvas; puestos a marcar un punto de inflexión ese parecía el más claro. Realmente creo que al final fui yo el único comensal que no las tomó, o que tomó de más, o de menos, ya no recuerdo. Por otro lado es algo que he hecho casi todas las nocheviejas de mi vida a pesar de que siempre alguien me aconsejaba no contravenir las fuerzas que rigen los caprichos del destino -...¿?-. En fin, el posterior devenir de los acontecimientos tornó aquellas idílicas vacaciones en una turbia sucesión de despropósitos que nos dejaron a todos un sabor agridulce...

¿Y a qué viene todo esto? Pues quizá el hecho de afrontar la nochevieja de este año tan condicionado por mis circunstancias actuales -no poder moverme de casa por una lesión- me ha llevado a hacer un rápido repaso mental de las últimas nocheviejas. Como soy muy perezoso no he llegado muy lejos en esa labor introspectiva y me he quedado en las dos últimas . Me he parado en esos hechos que he empezado relatando asaltado por la duda de que, tal vez, ¿quién sabe?, aquella "osadía" mía (y quien sabe si también todas las cometidas el resto de nocheviejas anteriores) pudiera ser el orígen de algunos malos designios en mi destino. Me niego a empezar a creer en tal tipo de carambolas del destino y supersticiones, pero es lo que tiene ponerse a hacer introspección en fechas como estas, afrontando una nochevieja en soledad y en mi estado...de ese brainstorming unipersonal dificilmente se puede sacar nada coherente. Tal vez lo mejor sea encomendarme al dios Baco (o Dionisio o el que quiera venir) y que él provea...

Aquella fue la nochevieja de hace dos años. La nochevieja del año pasado fue muy distinta a la anterior, también divertida pero de otra manera y sin duda mucho más entrañable. Tengo grabados a fuego algunos momentos de aquella noche junto a una persona muy especial para mí. Esos momentos quedarán registrados como una impronta indeleble en mi retina y en mi corazón. En esta ocasión me porté bien, cumplí con los rituales y no creo que los astros, las constelaciones ni ninguna deidad pudieran contrariarse por mi falta de disciplina navideña. Sin embargo, contra todo pronóstico, este año 2009 no ha ido bien, ha tenido cosas muy buenas pero el balance no ha sido bueno y el colofón ha sido especialmente aciago. No sé qué conclusión sacar, lo único que sé es que no parece haber una relación directa entre lo respetuoso que uno haya sido con las tradiciones y supersticiones navideñas y lo bien o mal que te vaya a ir en el año entrante, con lo cual he llegado a la determinación de que me voy a ahorrar la parafernalia cuando llegue el momento mañana o, a lo sumo, puede que sustituya las 12 uvas por sendas cervezas. Si hay que elegir un ritual este me parece cuando menos más apetecible.

Tradiciones aparte, el caso es que cerramos una década...tantísimas cosas que pasan en este tiempo y sin embargo ahora mismo parece que hayan pasado esos años en lo que dura un chásquido de dedos. Ha habido momentos maravillosos e inolvidables, por ejemplo me trajeron dos hermanitos y un sobrino maravillosos que aparecieron en mi vida aportando su luz y su alegría, algunas personas maravillosas se han cruzado en mi camino y me volví a reencontrar con el amor (y el desamor) cuando ya prácticamente había descartado esa posibilidad. Pero también ha habido cuatro acontecimientos puntuales tremendamente desafortunados que sin duda me han marcado mucho, para bien y para mal. Uno de ellos lo asumo, o lo estoy asumiendo, con la intención de aprender de él y quedarme con lo bueno que me ha aportado, que ha sido mucho, los otros de verdad hubiera preferido que no me ocurrieran porque dudo que me hayan hecho más fuerte y me ha costado mucho aprender apenas nada de ellos. Pero la ruleta de la vida es asín. Sólo espero que esta próxima decada me depare, a mí y a los que me rodean, y a los que no me rodean también, cosas muy buenas. Sé que no todas podrán serlo, pero lo que sí está en mi mano, o en mi corazón, o en mi alma, es invocar esas cosas buenas, desearlas con toda mi energía. Y estoy predispuesto a ello.
Better things are coming my way...

Nos vemos en 2010!

¿Y ahora qué?

24
COM
Qué es lo que sigue cuando no sabes qué pasó.
Qué es lo que sigue cuando toda la ilusión del ayer se torna desesperanza hoy.
Cuando el caos fue preludio del desconcierto, cuando no hay rumbo sino deriva, cuando la añoranza y el desasosiego enturbian todo lo demás.
Qué es lo que sigue cuando no quieres pasar página, cuando no te apetece saber lo qué vendrá después.
Qué es lo que sigue cuando de repente no reconoces nada a tu alrededor.
Qué es lo que sigue cuando la desidia de lo cotidiano va absorbiendo día a día, gota a gota, el protagonismo de lo realmente importante, cuando lo trivial se acaba imponiendo a lo vital.

...¿qué?

Es más fácil no querer aquello que no tienes cuando no lo has llegado a tener nunca. Lógica incontestable que sin embargo suele ser un flaco consuelo a la hora de aplicarla...y lo que es peor, tentará a quien la oiga a responder con aquello de que siempre será mejor arrepentirse por fracasar en el intento que por no haberlo intentado.

En lo sucesivo me propongo intentar que el objetivo de mi búsqueda vital no sea el hallazgo final, sino la propia búsqueda, el camino recorrido, con sus premios y sus caídas. Sólo así algún día podré -y querré- volver la vista atrás con un sentimiento de alegría verdadera.

El corazón acorazado

3
COM

Algo que le pasó a alguien...


Anduvo mucho tiempo su corazón bien protegido tras su coraza, inpenetrable. Allí tras su blindaje estaba a salvo, la coraza era fuerte, pétrea, y lo protegía en todo momento. Era una coraza especial, pues aún siendo extremadamente dura, tenía cierta permeabilidad, la justa para que el corazón pudiera "respirar". Aprendió a valerse de esta manera, aunque algo le decía que no podía continuar así indefinidamente, que la coraza debía ser algo temporal, como lo es la escayola que protege el hueso fracturado, pues de otra forma terminaría por anquilosarse. Tenía que ir aprendiendo a prescindir de ella, como el niño al que el padre quita las ruedas pequeñas de la bicicleta para que aprenda a montar sin ayuda, para que enfrente el riesgo de caerse y golpearse, cosa que por demás hará en más de una ocasión antes de aprender a mantener el equilibrio...El padre sufre viendo a su hijo caer pero sabe que el aprendizaje a veces lo requiere y que reconocer el éxito muchas veces pasa por haber conocido primero el fracaso.

Concienciado de que esa transición era requerida e imperiosa, con el tiempo consiguió que la coraza fuera un poco más fina, por momentos hasta desaparecía por completo, o eso al menos pensaba él al sentir esa sensación de libertad, de ingravidez, se sentía liviano, liberado y era porque su corazón latía sin la presión de las paredes que antes lo protegían. Pero fue demasiado el riesgo de exponerlo así, era muy vulnerable, se movía torpemente por el mundo de las emociones de forma parecida a como lo hacía el principito en el mundo de los adultos, donde las personas tienen otra forma de pensar, y donde cada pequeña cosa sugiere una nueva pregunta. Abrumado por todo lo que ahora sentía, no entendía mucho de lo que le pasaba, se limitaba a dejarse llevar y sentir, sentir...

Pero claro, si bien tanto tiempo de sobreprotección lo mantuvieron indemne y a salvo, por otro lado también le impidieron crecer, no pudo hacerse fuerte, y no estaba preparado para aguantar los golpes. Era un corazón débil, desprevenido, ignorante y expugnable. Y así es como afrontaba su inesperada liberación, ni tan siquiera temeroso de los riesgos que ello entrañaba.


El pobre latía loco y sin precauciones y llegó el primer golpe, el primero que recibía ya sin su coraza. Un golpe fuerte, sorpresivo. Ahora la herida está abierta y sangra en abundancia, es imperioso tratar de contener la hemorragia y coserla fuerte.
Debe cicatrizar esa herida, y hacerse un corazón fuerte, aunque lo más probable es que su instinto de supervivencia le lleve a intentar acorazarse de nuevo lo antes posible, volver a sentirse seguro y protegido. Esa cicatriz le recordará por siempre el riesgo que entraña quitarse la coraza. Sin embargo, nunca antes había experimentado esas otras sensaciones de libertad, esa marea de emociones de las que se impregnó cuando se quitó la protección y empezó a sentir. Volver a su coraza podría significar el renunciar a sentir de esa manera para siempre...

En estos días, esa persona se debate entre el miedo racional al dolor y el deseo visceral de sentir.

Y se dice a si mismo una y otra vez: "ha sido divertido...¿me equivocaría otra vez?" (*)

Porque antes su corazón estaba acorazado, ahora él anda descorazonado por la vida...



(*) Cada vez que se dice a si mismo esa frase tiene que pagar derechos de autor a Fito Cabrales :)

What we got here is...

3
COM
Recuerdo cuando vi por primera vez "La leyenda del indomable" (el título real era "Cool hand Luke"), una gran película (1967), con Paul Newman en mi opinión en uno de sus mejores papeles ("La gata sobre el tejado de cinc" o "Dos hombres y un destino" estarían también entre mis favoritas).
"La leyenda del indomable" es muchas veces recordada por la escena en la que apuesta con los demás presos a que es capaz de comerse 50 huevos duros...y más impactante aún sabiendo que se los comió de verdad durante el rodaje. Pero esta película dejó más huella en mi por aquellas otras escenas que plasmaban la intensa relación que se establece entre el indomable Luke (personaje interpretado por Newman) y "The Captain" (interpretado por Strother Martin), el inflexible guardían de la prisión, relación que alcanza diferentes puntos álgidos a lo largo de la trama. Uno de ellos es cuando Luke es capturado en uno de sus intentos de fuga y devuelto al campo de trabajo de la prisión, en las vías del ferrocarril. En la disputa verbal que se sucede es cuando "el capitán" pronuncia esa famosa frase:

"What we've got here is...failure to communicate [...]"

Pronunciando con ello su juicio sobre el "problema", que no es otro que el hecho de que el preso (Luke) no termina de entender la naturaleza unidireccional que para él ha de tener la comunicación, a causa de la degradación de su estatus social por su condición de preso. Es decir, sus derechos para opinar han quedado suprimidos, algo por lo que Luke no parece estar dispuesto a pasar. Esta línea del texto abre un monólogo del capitán dirigido al resto de presos que observan la escena repartidos entre las vías del tren que están construyendo: "Some men you just can't reach. So you get what we had here last week, which is the way he wants it... well, he gets it. I don't like it any more than you men".

Una variante de esta primera frase la repite Luke de nuevo en la escena final de la película, poco antes de ser tiroteado por la policía tras su tercer intento frustrado de fuga.

Años más tarde los Guns And Roses usaron esta misma línea como intro de su tema "Civil War".


Realmente yo iba a escribir sobre otra cosa algo más personal, que tenía que ver con los problemas de comunicación entre las personas, y eso me ha llevado a acordarme de aquella frase y al final me he ido por las ramas, que es algo que hago a menudo...

Este verano ha sido intenso, me han pasado bastantes cosas, algunas muy buenas, otras normales y otras también malas...Pero si de sacar conclusiones se trata, creo que este verano me ha servido para confirmar algo que ya barruntaba: me cuesta entender y sobre todo me cuesta hacerme entender. He llegado a la conclusión de que el problema que causa esa falta de entendimiento radica en mi, porque en las diferentes situaciones en las que me ha pasado sólo había una cosa que se repetía, un único factor común: yo. Las circunstancias eran distintas, las personas también...de alguna manera hay algo en mi que no encaja...y la peor parte es el sentimiendo de desazón e impotencia que genera. Lo ves sencillo, lo ves claro, parece tan evidente...pero ojo! la otra persona no lo ve así...¿cómo puede ser? pero...si está tan claro!!
Definitivamente, quiero volver a ser niño!!! para ellos es fácil, no están "contaminados", son puros aún y están exentos de todo lo que deriva del uso del lenguaje y las convenciones sociales.

El lenguaje tiene gran culpa, no es más que un conjunto finito de símbolos que debemos combinar con más o menos acierto cuando queremos manifestar la forma en que vemos la realidad. Ya sólo por ello la realidad queda desvirtuada en un primer término. Pero a eso hay que sumar que esa combinación de símbolos que trazamos según nuestro criterio, destreza, expresividad y demás cualidades comunicativas aún tiene que llegar al interlocutor y pasar por su filtro de comprensión y por su propia contextualización de la realidad; es aquí donde se desvirtua por segunda vez. Pretender con todo esto que la pureza de las cosas se mantenga es cuando menos complicado.

En el mundo de la informática esto se suele resolver con estándares y normalizaciones. Es decir, se coge un determinado lenguaje y sobre él se establecen las normas precisas que determinan cómo usarlo. Es lógico, ya que son máquinas o programas los que deben entenderse, y de momento que yo sepa no saben de emociones humanas. Nosotros no somos autómatas y por ello tenemos querencia a presuponer, prejuzgar, obviar, tergiversar, manipular...consciente e inconscientemente. Y además nos da tremenda pereza ponernos a ver las cosas con la "mirada" de los otros, esto es, a quitarnos nuestras "gafas de ver el mundo" y ponernos la de los demás. Y así es muy dificil...

No es por ser agorero pero como esto siga así me veo retirándome a una cueva a meditar, si me quedo por aquí por contra creo que sólo me atreveré a hablar del tiempo, ojo, y cuando haga bueno nada más...

Esto tiene que ver mucho con todo aquello de nuestro "mapa de la realidad" de lo que ya hablé en una entrada antigua del blog.

El mundo del revés (I) - si viviéramos en el mar

3
COM
Estando en una playa de Turquía, sumergido en la molicie del ocio, me puse a pensar en cómo serían algunas de las cosas que conocemos y que ya no nos sorprenden si éstas fueran al revés. Esto me dio la idea de empezar una serie de reflexiones absurdas en torno a ello. Aunque probablemente ésta sea la única que jamás llegue a escribir :)

Y gira precisamente en torno a la cultura de las playas, ¿cómo sería el mundo si los seres humanos habitásemos en el mar?, esto es, si fuéramos seres acuáticos en vez de terrestres, si necesitásemos el agua del mar para respirar y hubiéramos desarrollado nuestras civilizaciones en las profundidades de los mares y océanos...

- Hablaríamos de ir "de vacaciones a la tierra". La pregunta sería "tierra o valle?". Porque en el mar las montañas son más bien hacia el fondo, se escalaría para abajo.

- Nos echaríamos protección solar "earth-proof".

- Habría algunos afortunados que tendrían viviendas en la costa, dentro del agua, pero "en primera línea de tierra".

- En vez de colchonetas para el agua, usaríamos patinetes de skate o patines de ruedas o artilugios similares.

- Habría playas nudistas a las que podríamos ir para poder pasear por la tierra o tomar el sol en el agua, pero desnuditos. Habría muchos mirones claro, pero eso sería igual que es ahora.

- Y chiringuitos dentro del agua, muy cerca de la arena de la playa donde poder tomar el aperitivo con vistas a la tierra.

- Serían muy apreciados los alimentos de la tierra, recién recolectados o los de animales recién cazados y traidos al mar. En vez de "pescaito frito" tal vez se hablaría de "animalitos a la brasa". Así, en los italianos habría platos de pasta "fruti di terra".

- En costas como la de Benidorm la gente se arremolinaría en el agua y veríamos grandes cantidades de gente paseando por la tierra con artefactos para poder seguir respirando, o alquilando patinetes, que tendrían ruedas en vez de palas claro...

- Usaríamos equipos especiales con botellas de agua marina para poder respirar en la tierra y se harían cursos de sobreterraquismo (¿equivalente de submarinismo?) y expediciones para explorar las superficies terrestres.

- Aquellos que vivieran mar adentro (en las ciudades del mar) se pasarían el día quejándose de que "aquí no hay tierra", incluso se escucharían canciones pachangueras sobre ello.

- Grupos de jóvenes buscarían playas poco explotadas y con buenas vistas desde las que se pudiera ver ponerse el sol tras las montañas. Aún no se me ha ocurrido qué usaríamos en lugar de porros para exaltar y dar solemnidad a estos momentos tan "solemnes". Tras la puesta de sol, un último chapuzón en la tierra y de vuelta al agua para seguir tomando una copa y bailando hasta altas horas de la noche.

- Desde el mar, se organizarían excursiones en autobus que harían recorridos turísticos por las costas y también habría grandes cruceros (autobuses enormes) que estarían habilitados para pasar semanas en tierra firme, haciendo recorridos por los distintos paises.

- En fin, un largo etcétera.

Se alquilan bebés por horas para hombres desesperados

2
COM
Podría ser el titular de un anuncio.

Existe el dicho de que los padres solteros “ligan” más. Sin entrar a concretar qué quiero decir aquí por “ligar”, creo que se me entiende. Si se prefiere, digamos que, los padres solteros atraen más (y mejor) la atención de las mujeres, especialmente de las mujeres en edad fértil. Ni siquiera es necesario que se trate de un padre soltero de verdad; me explico, es suficiente con que te hayan dejado “prestado” un bebé para poder comprobar estos efectos. Yo mismo he podido vivirlo. En mi defensa diré que no he intentado sacar ningún "beneficio" personal de ello, lo he hecho sólo como experimento sociológico :) Por ejemplo cuando estoy con mis hermanos pequeños, o con mi sobrino. Hoy mismo en la oficina ha sucedido este fenómeno natural. Ha venido a visitarnos un amigo con su pequeño de 1 añito. Al momento todas las mujeres de la oficina se han acercado a ver a la criatura, a preguntar de quién era, a hacerle “monerías” (con todo mi respeto a los monos), a hablarle en ese idioma extraño que usamos cuando hablamos con niños pequeños, etc. Bien, ha habido un momento que he conseguido hacerme con el bebé en cuestion y cogerlo en mis brazos. No se han hecho esperar comentarios del tipo: “anda, mira, qué bien te queda, ¿eh?” Son varias las compañeras que me lo han dicho, en cuestion de 5 minutos.


No se hasta qué punto tiene esto un fundamento antropológico. Yo estoy convencido de que efectívamente es así. Seguramente algún experto en la materia podría arrojar aquí su opinión profesional. En mi opinión, cuando un sujeto, pongamos por caso un soltero treintañero como pueda ser yo mismo, se deja ver en público con un infante de corta edad, véase 1, 2 o 3 años, inevitáblemente la imagen que de sí mismo proyecta al exterior cambia radicalmente. En condiciones normales, a la vista de otras féminas, no sería más que otro hombre desesperado por lanzar sus redes sobre cualquier víctima desprevenida, un depredador en definitiva del que es mejor huir. Ahora bien, pon en los brazos del personaje un bebe de las características antes descritas y observa lo que ocurre. A partir de ese momento ya no tenemos un depredador. Lo que verán las mujeres lo podemos analizar en dos niveles:

  • Si nos remontamos a nuestra condición animal, lo que veran es un macho de su especie, fértil e interesado en la reproducción de la misma. No es que lo vayan a ver así de forma consciente, pero seguro que en su condición animal este pequeño “chip” sigue estando latente y funcionando perfectamente, por más que hayamos intentado renegar de nuestra condición animal, socializándonos y volviéndonos cada vez más urbanitas y tecnócratas. Estamos hartos de verlo en el National Geographic. ¿O no?
  • A un nivel más alto, y dado que por encima de nuestra condición animal nos hemos diferenciado como seres racionales, sociales y emocionales, también verán a un tio que no es como el resto de tios, que no es un depredador sino que tiene otros valores más elevados, por no hablar de su capacidad para dar cariño y manifestar ternura. Y eso es algo que indudablemente atrae a las mujeres.

Hasta tal punto estoy convencido de esta teoría que me estoy empezando a plantear el adoptar un niño :P

Mi mapa del mundo

3
COM
La que se avecina. Lo que mola ahora es ser borde, que todo te parezca mal, meterte con la gente por sistema, ya sea con tus propios amigos, y no te digo ya con los que no lo son. ¿Entonces que pasa cuando estás mal? No se te ocurra acudir a tus "colegas", si estás de mal humor o deprimido mejor quédate en casa y no amargues a los demás. Si tienes un problema mejor guárdatelo para ti, que problemas tenemos todos. Es más, haz la prueba, intenta contarle un problema a alguien, y cuenta el tiempo que pasa hasta que tu interlocutor redirija la conversación a sus propios problemas...¿cuánto? ¿30 segundos? no está mal.

No hago más que defender la condición humana, soy filántropo por naturaleza -hay quien diría idealista-. Pero estoy llegando al punto de no creermelo, por lo menos no de forma incondicional. Voy a empezar a demandar evidencias antes de confiar a ciegas en la bondad de mis semejantes. O en la mia propia.

Un amigo mío dice que ningún acto, absolutamente ninguno, puede ser completamente altruista. Efectivamente, cualquier acto humano lo puedes interpretar desde su lado egoista. Cuando ayudo a otra persona ¿lo hago por esa persona o por sentirme bien conmigo mismo? Cuando hago un donativo ¿lo hago por la causa o para luego decir que soy solidario y hago donativos?
Es verdad, el ser humano busca en mayor o menor medida el reconocimiento y la autosatisfacción, pero aún con ello yo SÍ quiero considerar que los actos pueden ser altruistas. Quizá no en términos absolutos, pero para mí lo son cuando su objetivo primigenio lo es, es decir, cuando los hacemos pensando en algo o en alguien, aunque como consecuencia salgamos reforzados en nuestra propia estima.

"Hasta el más estupido busca beneficio en sus actos."

De un tiempo a esta parte me estoy volviendo escéptico respecto a este tipo de cosas. No se si soy yo, la edad, mi entorno o el calentamiento global, pero es así. Y me da pena, porque me gustaba más ser ingenuo y confiado, me caía mejor a mi mismo. Ahora me pongo a la defensiva a las primeras de cambio y el valor umbral de mi paciencia ha bajado de forma alarmante. Lo más fácil sería pensar que es por mi entorno, que la gente que me rodea cada vez piensa más en lo suyo; claro, siempre es más sencillo echar balones fuera y quitarse la culpa de encima como el que se sacude la caspa de los hombros. Pero tampoco me importa tanto de qué o de quién sea la culpa, lo que me preocupa es que parece que esto va a más.

Todos pisamos el mismo suelo y vemos el mismo sol, pero cada uno confeccionamos nuestro propio "mapa del mundo", nuestra propia representación de esa realidad, y que todo lo que vemos, oímos y sentimos lo pasamos por nuestro filtro y lo hacemos nuestro. Es lógico, puesto que es así como funciona la mente humana. El territorio es el mismo, pero el mapa es distinto en cada persona. Y cuando interactuamos los unos con los otros lo hacemos desde nuestro mapa, por eso muchas veces parece que nada coincide.

"El mapa no es el territorio, del mismo modo que la receta no es la comida."

Si no nos esforzamos todos un poco llegará un momento que no haya intersecciones (zonas comunes o de coincidencia) entre todos esos "sistemas representacionales", y seremos un montón de entes que sólo comparten vivencias superficiales. Pero ¿en qué nos tenemos que esforzar? Pues primero en aceptar que esto es así, pues creo que la mayoría ni siquiera son conscientes de ello y van por ahí dando por sentado que su realidad es la que vale. Por eso se oyen con frecuencia expresiones del tipo

"No tiene razón. Yo se que esto es así." (y digo yo: "¿Cómo lo sabes?")
"Yo se lo que le pasa." (¿Cómo lo sabes?)
"Es que no me entiende." (¿No será que lo que para tí está claro en tu mapa de la realidad no es igual en el de tu interlocutor?)

Una vez que aceptemos que nuestra realidad subjetiva sólo es real para nosotros mismos, tendremos que esforzarnos en convivir y aceptar las realidades de los demás, empatizar con ellas e incluso tratar de hacerlas nuestras, al menos cuando interactuemos unos con otros.

Diríase que el quid de la cuestión no es sino aplicar aquello que llamamos "sentido común", pero también es verdad que el sentido común es el menos común de los sentidos.


Y van 34

0
COM
Han caido ya 34 primaveras. Y nunca mejor dicho, pues acostumbro a cumplir los años coincidiendo con la llegada de esta estación tan florida (un amigo solía decirme que yo era "el primer capullo de la primavera" :). Así que el pasado viernes la caida de la hoja del calendario me recordó como era aquello del inexorable paso del tiempo, una expresión muy manida pero que todos tendemos a ignorar, como si no fuera con nosotros.

Y como siempre en estas ocasiones -igual que pasa cuando empieza un nuevo año- parece que toca hacer análisis introspectivo (y retrospectivo) del tiempo pasado. El caso es que no se cómo definir mi estado actual, ¿contento? ¿animado? ¿reflexivo? ¿impasible? ¿hastiado? ¿aburrido? ¿todo a la vez?

¿Cómo puede ser que no atine a saberlo con claridad? Tal vez sea porque no es ninguno de aquellos estados, sino que el que mejor lo expresa es...PERDIDO.

Es raro que tenga que repare en estas cosas cuando me pongo a escupir ocurrencias en el blog., y no el resto del tiempo. En cualquier caso, está claro que han sido mis experiencias previas, las 33 primaveras anteriores, las que me han traído hasta aquí, hasta lo que soy ahora. Eso es obvio. Y deber ser que nunca antes me había puesto a pensar si este es el sitio en el que quería estar a estas alturas, por eso me hallo tan sorprendido por las circunstancias en este momento. Todo esto me crea cierta desazón. ¿Quizá debería haberme preocupado antes de usar la brújula? O la tenía y no sabía usarla, o es que no hay tal brújula. Mi padre diría que eso no es más que una mujer montada en una escóbula jajaja

En fin, es como si de repente hubieran chasqueado los dedos delante de mi y hubiera despertado repentinamente de una larga ensoñación. ¿Y ahora qué? ¿A empezar otra vez a estas alturas? Ya no tengo la misma energía.

Así que el cuerpo me pide cantar aquella de los Beatles:

Help, I need somebody,
Help, not just anybody,
Help, you know I need someone, help.

When I was younger, so much younger than today,
I never needed anybody's help in any way.
But now these days are gone, I'm not so self assured,
Now I find I've changed my mind and opened up the doors.

Help me if you can, I'm feeling down
And I do appreciate you being round.
Help me, get my feet back on the ground,
Won't you please, please help me?

[...]

¡Qué a gusto me he quedado!

Se nos acaba la hipoteca

0
COM
Si no ocurre nada peor antes, la Tierra será literalmente engullida por el Sol en cuestión de 7.590 millones de años. En realidad antes de eso, en unos 5.000 años, el Sol habrá crecido y estará tan caliente que la vida sobre la Tierra será ya imposible a esas alturas.

El Sol, nuestro Sol, se hace mayor y está entrando en una larga decadencia de centenares de millones de años antes de convertirse en una gran estrella roja y arrasar todo lo que hay a su alrededor. Se hace mayor y cuanto más mayor se hace, más gruñón se vuelve.

Hoy en día calienta ya un 40% más que cuando nació y esa progresión sigue aumentando. Así que, aunque le hayamos cogido cariño en el poquito tiempo que llevamos aquí calentándonos a su vera, mejor será que vayamos pensando con que nuevo astro queremos tener la hipoteca.

Qué fácil es no preocuparse cuando nos hablan de tan largos plazos. Bastante tenemos con la hipoteca da casa como para preocuparnos de la hipoteca de la Tierra. Además, ¿qué puedo hacer yo? Si las matemáticas se me dan muy mal y siempre pienso que las estrellas se pueden alcanzar si estiras mucho la mano...

Por otro lado, no se si hará falta, ya que si en miles de años hemos liado la que hemos liado, me da a mi en la nariz que en términos de millones de años somos capaces de mucho más. Vamos, que ya nos encargaremos de adelantarnos al proceso natural de envejecimiento del Sol y destruir el planeta antes de que Él lo haga, por medio de alguna guerra, de algún holocausto biológico, de la contaminación y el calentamiento global o simplemente dejando a los yankees que hagan y dispongan a su antojo.

Eh! que esto no suene catastrofista! que no era la idea. Más bien debe servir de acicate para que espabilemos los que estamos aquí. Que esto no dura siempre, y que no sabemos qué pasa después. Así que hale! :)


Mire usted...

0
COM
Creía que veía bien, pero me di cuenta de que no era así. Así que fui a comprarme unas gafas.

- ¿Quiere usted unas gafas de lejos o de cerca?

- Qué buena pregunta, no estoy seguro.

- Bueno, es sencillo, ¿tiene usted problemas para ver las cosas cuando están cerca o cuando están lejos?

- Si, parece sencillo. Veamos...me pondría las gafas de cerca para mirar a las personas y poder captar toda su belleza. Pero seguro que con esas gafas no me gusta mirar el planeta. Es tan bonito visto desde lejos...

- Pues nunca lo había visto de esa manera.

- ¿El planeta?

- No, la elección de unas gafas. Bueno, ni el planeta tampoco, para ser sincero.

- Pues créame que cambia mucho.

- Ya imagino ya.

- Pues no lo imagine, puede probar a verlo y no tendrá que imaginarlo.

- Lo haré, lo haré. Y bien, ¿decidió ya qué gafas querrá?

- Lo cierto es que no. Ay, si no hubiera pasado tanto tiempo a oscuras ahora no tendría tantos problemas con la vista!

- Le entiendo.

- No creo, usted sigue a oscuras. No puede entenderme.

- ¿Cómo? yo nunca he tenido problemas de visión. Imposible.

- Hágame caso, que se lo que me digo. Ha pasado mucho tiempo a oscuras y ya se ha acostumbrado.

- Veo perfectamente.

- ¿Ve igual de lejos y de cerca?

- Por supuesto.

- ¿Ve? ahí está precisamente el problema. Ve igual de lejos que de cerca. Ya no distingue. Está a oscuras.

- ¿Y qué puedo hacer?

- Mire...

- Si, le escucho.

- No, nada más. Mire. Eso es todo lo que tiene que hacer.

- ¿Cómo?

- No se conforme con ver, mire. O mejor, admire.

- Creo que empiezo a entender.

- Cuando consiga mirar, al principio le cegará, y luego necesitará unas gafas, como yo.

- Bueno, y entonces, ¿qué gafas quiere?

- Ja ja ja. No se ponga nervioso. No es grave. ¿Sabe? quédese usted con las dos gafas, las necesitará más que yo. Yo vendré más adelante a por ellas, puede que ya no las necesite.

- Ah, pues muchas gracias.

- Es usted admirable. Buenos días.


¿Somos soma?

0
COM
Soma. Es esta una interesante palabra. Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua:

soma2.

(Del gr. σῶμα, cuerpo).

1. m. Biol. Totalidad de la materia corporal de un organismo vivo, excepto los gametos.



Fuera del rigor académico, sin embargo, acoge todo un amplio helenco de acepciones. Así, se identifica con Chandra, el dios de la Luna según la mitología hindú y en cuyo honor los brahamanes tomaban jugo de soma, que a su vez es como se conoce a una planta psicotrópica de la India, probablemente la que inspiró a Aldous Huxley para dar forma literaria a aquél famoso estupefaciente que tomaban los habitantes de "Un mundo feliz" y que era su principal recurso para olvidar cualquier anhelo de ser imperfectos y reales.

También lo he encontrado definido como "adjetivo ambiguo utilizado para describir lo indescriptible". Me encanta esta.

Pero cuando pensé en escribir esta entrada del blog realmente lo hice inspirado por la parte griega de la etimología del término, que habla del soma como la "totalidad de la materia corporal de los organismos vivos, excepto los gametos". Pobres gametos, que ni siquiera son soma. Pero, a lo que iba, ¿y nosotros? nosotros que sí somos soma, ¿somos algo más? ¿o por contra somos sólo soma? disculpad que redunde en el juego de palabras, pero es que me hace mucha gracia.

Seguramente ese tipo de preguntas nos acabarían llevando al eterno trillado pero nunca cerrado debate oriente-occidente. De siempre la filosofía oriental ha sabido entender mucho mejor la existencia del ser a todos los niveles: el cuerpo, la mente, el espíritu, el alma, la energía...el universo. "Ellos" sí han sabido juntar todos esos niveles. Aquí, y cuando digo aquí me refiero al mundo occidental, nos gustan mucho tres cosas que dificultan ese grado de aprehensión y comunión completa del ser:

  1. Nos gustan las barreras, nos gusta delimitarlo todo con fronteras. Fronteras para todo, hasta el punto de que nos las ponemos a nosotros mismos. Por eso tendemos a separar cada uno de esos niveles, a verlos como cosas distintas, más o menos inconexas o cuando menos separadas.
  2. Además de las barreras, otra cosa que nos gusta (me sigo incluyendo a mi el primero) es creernos SÓLO aquello que vemos, que palpamos, que entendemos, o que, si no lo entendemos, al menos podemos dar la referencia de 10 científicos que sí lo entienden y lo pueden demostrar sobre el papel. Por eso somos reticentes a dar crédito a conceptos como el alma, el espíritu, la esencia misma del ser, el ser trascendente o la conciencia universal.
  3. Y, por último, nos gusta -y mucho- socializarlo todo, empezando por nosotros mismos. Y cuando socializamos lo que hacemos en realidad es escondernos, disfrazarnos, ocultar todo aquello que aún formando parte de nuestra esencia misma, no debe o no puede o no corresponde que sea visto en nuestro entorno social. Perdemos a nuestro niño interior. Los niños nacen puros, con la cualidad fantástica de no esconder nada, de decir y hacer lo que quieren, no están socializados. Analizad si no el propio significado de la palabra persona:

persona.

(Del lat. persōna, máscara de actor, personaje teatral, este del etrusco phersu, y este del gr. πρόσωπον).



"Persona" es una palabra de raíz griega, y significa "máscara". En los bailes de la antigua Grecia se utilizaban máscaras para esconder los rostros, de forma que se confundía el origen del sonido de las voces, de ahí el nombre ("sona" es sonido). Y en la actualidad hemos acogido este término para definirnos en sociedad. ¿Qué somos antes que cualquier otra cosa? personas. Es decir, que estamos dando por hecho, asumiendo implícitamente, que llevamos máscaras.

No digo que no sea bueno, o más bien necesario, ser persona, esto es, desarrollar una personalidad que nos permita interactuar en sociedad. Tiene que ser así, no podemos ir "desnudos" siempre. La contrapartida es que se nos suele olvidar desnudarnos para nosotros mismos, olvidamos que debajo de esa máscara (o persona) sigue estando nuestro verdadero rostro, nuestra verdadera esencia, que es y existe desde mucho antes de nacer haber nacido y que en muchos casos obviamos, confundimos, o simplemente olvidamos.

Es por ello que tantos psicólogos viven actualmente de intentar arreglar los conflictos internos que nos provocan todas esas fronteras, ese escepticismo espiritual y esa "corrupción social".
Así, cuando separamos el cuerpo de la mente como dos entidades diferenciadas estamos creando un conflicto entre ambos. Hablamos de nuestro cuerpo (nuestro soma) como algo aparte, pero entonces...¿"yo" qué soy? ¿"yo" soy mi cuerpo? ¿"yo" soy mi mente? ¿"alguien" ha conferido a mi mente una existencia material (mi cuerpo)? ¿pero por qué le han puesto fecha de caducidad? ¿quién es ese "alguien"?...mmmm, es ineludible, esta forma de verlo tiene que acabar causando problemas.

Lo voy a dejar aquí y que cada uno haga sus propias reflexiones sobre el tema, que da para reflexionar muuuuuuucho. Referencias interesantes se pueden encontrar en la obra de Ken Wilber, u Osho, entre otros muchos, aunque estos son dos de mis favoritos.